La función principal de nuestros productos es el mantenimiento del orden público. Controlando de esta manera eficiente diferentes actividades, como pueden ser marchas o protestas, para evitar que lleguen a perjudicar o hasta causar daño a otras personas y bienes tanto públicos como privados. Su uso está orientado a mantener una situación de normalidad dentro de la vida cotidiana de una sociedad. Por este motivo es que su empleo se centra normalmente en la prevención, el control y en caso de ser necesario, la restauración del orden.
El equipo utilizado en el control de eventos puede incluir desde bastones hasta escudos antidisturbios, pistolas y escopetas adaptadas que disparan bolas de goma. Normalmente en el equipamiento de un oficial de antidisturbios siempre se encuentra algún tipo de armadura para su protección y algún tipo de armamento disuasivo, como algún tipo de gas lacrimógeno, incluido el gas pimienta; bastones, armas de electrochoque y algunos tipos de proyectiles no letales. En algunos casos los oficiales también necesitan cubrir sus rostros, dejando muchas veces solo sus ojos a la vista, para proteger su identidad y evitar represalias por ello ofrecemos máscaras antigás en caso de que se lancen agentes químicos al ambiente durante la protesta.